Alipori
Eras una flor, tan frágil, fragante, hermosa.
Me había enamorado de ti pese a negarlo, no sabia si eran tus caderas anchas, tu piel morena olor a canela, tu carne quienes me habían hecho quedar pernada de ti.
A veces decía odiarte, mas de solo recordar tu belleza, tu egoísmo, ese veneno que tenias tan atractivo para mi empatía doliente.
Entendía tu pasado, tu frustración, hubiese deseado no solo ser un juego al azar, una diminuta venganza que oscurecería mi sentir.
Sin embargo, mas que tu traición, te adoraba, tal vez era ciega a tus celos, ajena a ti en la mayoría de veces.
Era mas cercana al recuerdo de ti, esos labios carnosos, que
desprendían un olor parecido al vino, que me ahogaban en un candor profundo.
Hoy en día sentía vergüenza de haber estado a tus pies, mientras antes estaba cegada, tan cegada a tu dulce sonrisa.
En la noche recordaba tus caricias, tus pestañas, tus cabellos y solía sollozar porque ya no éramos nada, aunque nunca lo habíamos sido.
Siempre quise ser alguien especial para ti, comencé a desaparecer y a olvidarme de quien era.
Te amaba tanto, que me perdí a mi misma.
Y ojala fuera la ultima, pero vendrían mas oportunidades.
Solo me fui finalmente cuando tomaste la ultima palabra y con palabras soeces, entre celos y lagrimas agrias me llamaras prostituta por tratar de olvidarte con tantas personas, pero comprendía que te necesitaba a ti. Sin embargo, tu con alguien mas ya eras feliz.
Me retiraba a mi morada luego de ello, a pesar de tus palabras me quede contigo, pensativa, dudosa, algo que me carcomía por dentro siempre fueron tus mentiras.
Tus secretos se resguardarían conmigo, pero en mi corazón roto no había cabida ya, salía todo.
Mujer, oh, mujer, ¿Por que habías jugado con mi sentir? Si te brinde lo mejor de mi.
Luego de aquello solo me quedaba la desconfianza y amargura.
Tus besos se volverían espinas, tus abrazos eran como cohetes que golpeaban mi sensible corazón, tus caricias eran puñetes dolorosos que me hacían gritar, tu voz era la arma mas fiera, porque rompería el juramento de alejarme de quien no me quería.
Lamentablemente luego de nuestra separación, te llevaste a aquellos conocidos que juraban ser amistades cercanas, todos, me quede sola, desorientada, se que a ti no te interesaba realmente lo que ocurriese conmigo después de todo lo pasado.
Comencé a llorar, limpiar mis lagrimas sola y sin darme cuenta seguí adelante.
Decidida a alejarme mas, me fui de aquel lugar, soy otra persona a la que solía ser, porque queramos o no aceptarlo, tu fuiste quien me motivó a cambiar, dejar de lado mi enfoque en los problemas ajenos y centrarme en mi de una forma tal vez egoísta, pero justa.
Al fin de todo, todos se irían apagando la luz, sin darse cuenta de quien estaba ahí solo.
Fuiste la chica que me transformo en esto, tal vez estuve sola mucho tiempo, pero gracias, porque soy mas fuerte, no confió fácilmente.
Me hiciste dar cuenta de todo a lo que me negaba creer, porque mi mente se hallaba nublada por el sentimiento, por el corazón al cual creía sin firmeza ni experiencia.
Contigo jure no volver a querer, mi amor fue convertido en obsesión, en nostalgia, y ahora en un tierno odio cubierto de alegría.
Me usaste a pesar de mis esfuerzos, fui yo quien te concedió la pieza, la que te había brindado el corazón, las alegrías, recuerdos y me había llevado la peor parte del recuerdo tuyo.
Te deteste, logre armonizar esos sentimientos. Conseguí aceptar mis fallas, y las tuyas, tratando de no perderme, me pude hallar a mi misma. Pero en el proceso, te perdí a ti.
Me gane a mi verdadero yo, a alguien mucho mas fuerte y seguro.
Para mi, aunque me dijeran que eras una bruja mala que jugaba conmigo como si fuera un juego de tenis, a quien le decían vaga, a quien la llamaban por los apodos mas atroces, para mi, a mis ojos eras dulce, tu sonrisa brillaba, tus ojos eran como hojas, tus pestañas como ondas de ola, tu piel canela que me encendía el alma, tu candor, tus manos.
Quiero que sepas que fuiste parte fundamental en mi vida, pero debía dejarte ir ya, de una vez, me torturaba en el recuerdo pesado de quien fuiste, porque ya no eras tu.
Habrán muchas cosas que no olvidare, que quedan ahí, mis mayores miedos, secretos quedan guardados para ti, solo para ti, las risas.
Las veces que estuve echada en tus muslos cálidos, que nos reímos por un chiste eterno, me duele olvidar, superar, pero el momento que mas esperaba siempre fue este.
Pensamos que esto duraría, pero no todo lo bueno dura, menos para siempre.
Me solía preguntar ¿Por que? pero la respuesta es una, y simple. No valoramos lo bueno. Era tan diminuto el tiempo, pasaba volando.
Muchos me decían que enamorarme de una mujer, a mi edad, era complejo, o muy idiota.
Cuando les cuento nuestra historia, se ríen, se apenan, lloran conmigo.
Si eres mala o buena mujer, no sabría decirlo con certeza, nunca te conocí realmente, y si es que te conocí, fue muy poco, porque no esperaba todo lo malo que vendría.
Tus besos serian tortura del recuerdo, el recuerdo de tus duras palabras, e insultos serian lo que endulzaría el final.
No podía evitar reconocer lo sucedido, porque seria olvidar después de todo lo que había pasado en ese tiempo una buena historia.
Nunca sabré si fue por celos tu decisión, la lejanía natural actuando, envidia, si fui una experiencia mas para ti, nunca tuve esa visión de ti, te vi como algo hermoso.
Cada noche en la que me pase decaída, cada llamado de ayuda al cual acudí, cada consejo, me alejo de los recuerdos, agradezco respirando suavemente, y susurro un adiós vespertino, te despido, amada mía.
Nadie sabia el dolor que me habías causado, porque en el silencio buscaba respuesta a mi amor no correspondido, lo he superado, te he superado.
Te quise y finalmente entre pequeñas lagrimas, entre lamentos por situaciones pasadas, canciones que nunca hemos de bailar, cartas que a tus manos no llegaran...
Te despido mi flor, mi damisela de piel canela, sonrisa de orquídea, cabellos casi rojizos.
Me despedí del recuerdo, de ti, y me despido de quien fui en aquellos tiempos con una gran sonrisa nostálgica.
Con todo el dolor y alegría que acepto hoy, al fin.
Adiós y hasta luego.


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